sábado, 29 de marzo de 2014

*Cuento basado en "Coven" para un concurso de mi instituto*



Unos pasos suenan por el pasillo, haciendo que Juliette se estremeciera. Repone la
compostura y un segundo después, abren la puerta. Una mujer esbelta y pelirroja se
asoma. Iba vestida con un apretado y elegante vestido negro, tacones y unas enormes
gafas de sol del mismo color. Ésta sonríe, haciendo ver unos hermosos dientes de un
perfecto blanco. Se aproxima poco a poco hasta ella.
-Juliette, siempre es un placer verte.-dice la mujer con aire sarcástico.
Ella sonríe irónicamente.
-Siempre es un placer verte también, Lucinda-repite Juliette con el mismo tono.
Lucinda se sienta al lado de Juliette, cruzando las piernas elegantemente.
-Deberías remodelar esto, Jules. No hay nada con alguna pizca de gusto aquí.-dice ella.
-Vayamos al grano, Luce. Sé por qué has venido.- Juliette mira seria a Lucinda.
-Sí, lo sé. Tenemos los mismos poderes, hermana. Yo también puedo leer mentes.
-Desgraciadamente. Mira, Luce, este… caso, podría ser un gran problema para el aquelarre. Tanto el mío como el tuyo.
Lucinda se quita las gafas de sol y mira con aires de superioridad a Juliette.
-Mi aquelarre está bien protegido. Mis chicas son listas y saben protegerse. No sé cómo serán las tuyas...-dice ella.
Jules ríe sarcásticamente.
-Mejor que te preocupes de las tuyas.-responde.
Luce se vuelve seria.
-El chico tiene que ser destruido.-dice ésta.
-Por una vez estamos de acuerdo en algo, hermana. Pero primero tenemos que averiguar dónde está.
-De eso se encargan mis chicas, no hay problema.
-Bueno, entonces no tenemos más de qué hablar, Lucinda.
Ella se levanta y camina lentamente. Se para en el umbral de la puerta y mira a Juliette mientras se pone sus grandes gafas de sol.
-Vigila tus espaldas, hermana.-dice, y se marcha elegantemente.
* * * * *
Al otro lado de la ciudad, una chica de pelo largo y castaño corre por las calles desesperadamente. Viste entera de negro y lleva un sombrero del mismo color para protegerse del sol. Se dirige a un sitio en concreto, la gran casa blanca a las afueras. Llega tarde, por lo que tiene mucha prisa. Se iba chocando con la gente y deprisa les pedía perdón. De repente, uno de esos choques la toma por sorpresa. El golpe es tan fuerte que no puede evitar caerse a la dura acera.
-Oh, vaya…-dice un chico.-Lo siento muchísimo, no te he visto.
La chica lo mira y ve en sus profundos ojos azules, arrepentimiento.
-No hay problema.-dice medio sonriendo.
Él se levanta y la ayuda a levantarse.
-Y bueno, ¿a dónde ibas con tanta prisa?-pregunta ella.
El chico duda sobre si contárselo o no. Parece nervioso, a juzgar por cómo se ha pasado una mano sobre su despeinado pelo rubio ceniza antes de contestar.
-De hecho, no voy a ninguna parte. Verás, alguien, no sé quién, me persigue.-dice el chico mirando a todas partes.
-¿Alguien?-ella empieza a interesarse-¿Por qué?
-No estoy seguro de contestarte. Probablemente huyas y me acuses a la primera persona que pase.
-Ponme a prueba entonces. Vamos, puedes confiar en una completa desconocida con la que te acabas de chocar-dice ella sonriendo divertida.
Él también sonríe. De repente, se vuelve serio y cierra sus ojos, concentrado. Cuando los abre, éstos parecen hechos de hielo. Unos ojos de los que huirías. Ella no está asustada. Puede y sabe defenderse bien. Lo que la chica de verdad sentía era intriga y confusión. Pronto, todo alrededor se calló. Los pájaros piando, el ruido de las hojas de los árboles moviéndose con el suave viento, los coches de los alrededores… ya no se oye absolutamente nada. Era como si se hubiera apagado toda clase de sonido. Su corazón empezó a latir con fuerza, pero ella era incapaz de escucharlo. Empieza a hablar, pero no oye voz alguna. Todo era un eterno silencio.
El chico, al ver la cara de preocupación de ella, para de repente y se relaja. Todo el sonido vuelve.
Ella lo mira confusa.
-Necesito que vengas conmigo.-dice.
-¿Contigo? ¿A dónde? ¿A la policía?-pregunta el chico con sarcasmo mientras arquea una ceja.
-No, nada de eso-ella niega con la cabeza-Es importante, ellas te ayudarán, te esconderán. Bueno, al menos eso espero…
-Espera, espera, espera. ¿Ellas? ¿Quiénes?
-Te lo explico luego, no tenemos tiempo.-ella lo mira a los ojos- Confía en mí.
Él asiente.
-Confío en ti.-dice serio.
Había alguna que otra persona en la calle en la que se encontraban. Unos hombres de traje aparecen. Parecen estar buscando algo. El chico los distingue y su cara se vuelve blanca como la cal.
-Hay que irse rápido, son ellos.-los señala con la mirada, discretamente.
Ella los ve y asiente hacia él.
-Vamos, yo te guío. Ya no está tan lejos.-dice.
Los dos empiezan a caminar muy deprisa, para no levantar sospechas. Una vez que perdieron de vista a los hombres de traje, empiezan a correr.
-Por cierto,-dice la chica jadeando-me llamo Alai.
El chico sonríe
-Yo Evan-responde entre jadeos.
Pronto llegan a una gran mansión. Era enorme y blanca en cada centímetro. De un lujo impresionante.
Evan queda boquiabierto en cuanto la ve. A penas puede asimilarlo todo.
Una vez en el umbral de la puerta, ella mira a Evan nerviosa.
-En fin, que sea lo que Dios quiera.-dice.
Abre la puerta con sus llaves, un poco más grandes de lo normal, y entran.
Todo dentro está impecablemente ordenado. Muebles un tanto escasos y de gran lujo. Y cómo no, la casa por dentro también era blanca, con algunos adornos de mármol en el techo y columnas del mismo material. Al entrar en lo que parecía ser el salón, Evan se asombra de cuántas pinturas de muchas personas de distintas épocas había.
-Wow…-susurra él.
Ella sonríe, pero al ver a otras tres chicas ahí, mirándolos, deja de hacerlo.
-Vaya, vaya, Alai. Encima de venir tarde traes a éste chico.-dice una rubia despampanante sonriendo-Sé de alguien a quien no le va a gustar esto…
-Oh, calla tu mala boca, Sarah.-dice otra chica con el pelo castaño.- Alai, ¿dónde te habías metido? ¡Llegas muy tarde!
-Sí, tienes suerte de que Lucinda no haya llegado aún, porque si no, no te salvabas. Sabes cómo se pone cuando alguna llega tarde.-añade una chica de pelo color caramelo.
Alai mira a las tres chicas, todas vestidas de negro, con arrepentimiento.
-Lo siento, chicas. No era mi intención. Solo se me hizo tarde.-se disculpa.
La chica de pelo castaño asiente perdonándola.
-¿Y quién es éste?-pregunta Sarah con intriga y superioridad.
Alai sonríe, dejando que el entusiasmo se abra paso dentro de ella, dejando todo rastro de arrepentimiento.
-Él es Evan.-ella lo mira y ve cómo el chico hace un gesto de saludo con la mano, un poco incómodo por la situación.
-¿Y qué hace aquí?-pregunta la del pelo color caramelo.
-Veréis…-dice Alai, empezando a moverse por la habitación muy inquieta.
-Suéltalo ya, venga.-ordena la de pelo castaño.
-Evan tiene poderes-dice ella rápidamente.
Las tres se miran y empiezan a reírse a carcajada limpia. Alai mira a Evan y él asiente, comprendiendo que tiene que demostrarlo.
Cuando él empieza, las tres dejan de reírse al no ser capaces de escuchar su propia risa. Lo miran con terror, confusión e intriga.
Evan para y las chicas se quedan en silencio, sin saber qué decir ante la situación.
-Me llamo Emma, ellas son Jennifer y Sarah.-dice la chica de pelo castaño seria-Tenemos que pensar en algo…
-¿Pensar en qué?-pregunta Alai.
-Alai, ¿no te has dado cuenta?-Emma se aproxima a ella- ¡Evan es el chico que Lucinda quiere que encontremos!
-Entonces la voy a llamar, que venga ahora mismo.-dice Sarah marcando un número en su móvil.
Emma se lo arrebata de las manos.
-¡No, Sarah! ¡Ni en broma!-exclama ella- Lucinda solo quiere apoderarse de él. Lo sé, puedo leer su mente, por más esfuerzos que ella haga para que no pueda.
-¿Y a mí qué me importa? ¡Ni siquiera lo conocemos, Emma! ¿Qué más da?-dice indignada Sarah.
-A veces, Sarah, no sé si eres así de nacimiento o es que has sufrido tanto en tu vida que te has quedado así. ¿No tienes sentimientos acaso?-pregunta Jennifer.
Sarah se encoge de hombros y se mira el pelo rubio.
-No, chicas. No es solo por sus sentimientos. Si Lucinda quiere a Evan, Juliette también lo quiere. Si una de ellas lo obtiene, lo utilizará en contra de la otra. Eso solo significa una cosa: la guerra.-explica seria Emma.
Todas callan.
-Antes unos hombres con trajes seguían a Evan. ¿Crees que son de Lucinda o de Juliette?-pregunta casi susurrando Alai.
Emma niega con la cabeza.
-No lo sé…-responde-Puede ser cualquiera. Escucha, Evan. Tenemos que esconderte en algún lugar. Dónde sea.
-Sé dónde, le llevaré allí-dice Alai.
Emma asiente conforme.
-Una pregunta, ¿vais a algún funeral o algo?-pregunta Evan intentando suavizar el ambiente-Es que como todas estáis vestidas de negro…
Las cuatro chicas ríen y Evan sonríe, viendo su propósito cumplirse.
-Supongo que es una moda entre las brujas.-dice Jennifer.
-¿Brujas?-pregunta Evan.
En ese instante, el sonido de la puerta abriéndose alerta a todos.
-¡Chicas, ya estoy aquí!-grita una voz de mujer.
-¡Llévatelo de aquí, es Lucinda!-susurra Emma.
Alai y Evan asienten y corren por los pasillos asustados e intentando hacer el menor ruido posible mientras el ruido de unos tacones entrando resuenan por toda la casa.


domingo, 9 de febrero de 2014

Capítulo 119 *FINAL*

*SEIS AÑOS DESPUÉS*
-¿Te puedes creer que Alex es tranquilo? Es decir, míranos a Harry y a mí, no creo que lo haya heredado de ninguno de nosotros-dice Silvia sentándose al lado de Harry y su hijo, un niño de grandes preciosos ojos verdes y pelo castaño con algunos rulitos.
Rio mientras me cojo otra patata frita.
-Tal vez eso es bueno. No creo que podáis lidiar con un crío de 1 año que sea chillón-digo.
-¿Y vosotros, qué?-pregunta Harry.
-Nosotros somos más pacientes-responde Niall apretando su brazo contra mis hombros y sonriendo.
-¡Qué va!-exclama Silvia.
-¡Ey, chicos, chicos! Aquí nadie podría ser mejor padre que Perrie y yo...-dice Zayn besando en la mejilla a Perrie y acariciando el pelo marrón de su hijo.
-Porque tengáis un hijo de 3 años no significa que seáis buenos padres-dice Eli.
-¡Sí que significa eso!-protesta Perrie-¡Josh es un amor de niño!¡Gracias a nosotros!
-¡EY! Aquí todos son o vamos a ser buenos padres, dejemos el tema,¿sí?-exclamo llamando la atención de todos.
Asienten y sonríen.
Aquí todos ya eran padres. Liam y Laura, con una preciosa niña de 3 años, con el pelo marrón con ondulaciones y ojos cafés llamada Clarissa, Louis y Eleonor con una preciosa niña de 2 años, con el pelo castaño y ojos castaños muy muy claritos llamada Jennifer, Zayn y Perrie, con un precioso niño de 3 años, con el pelo marrón y ojos azules llamado Josh,Dan y Adam adoptaron a un chiquillo de 1 año llamado Kyle,rubio y de ojos verdes y Harry y Silvia,con su precioso bebé de 1 año,mi hermoso ahijado, con el pelo castaño lleno de rulitos y ojos verdes,igual que su padre.
Niall y yo aún no éramos padres.Aún.
-¿Qué tal está Luke?-pregunta Dan meciendo a Kyle.
Suspiro.
-Algo inquieto,la verdad.Sabe que estáis todos aquí y quiere conoceros...-sonrío.
-Bueno,ya falta poco-dice sonriendo Niall,tocando mi gran barriga de embarazada.
Pongo mi mano sobre la suya.
-Uf,eso espero-digo sonriendo.
Me besa.
-Voy a por unas cervezas y refresco para ti,mi amor-Dice.
Asiento.
-¡Te acompaño!-dice Harry y todos los chicos,menos Adam y Dan lo siguen.
-Bueno,por fin solas,chicas...y Dan y Adam-dice Silvia.
-No puedo creer que hace a penas unos años estábamos aquí mismo celebrando nuestra graduación...-digo.
-Sí,ahora míranos.Casadas y con hijos todas...bueno,tú esperando a uno,que en mi opinión,está tardando demasiado-dice Silvia.
-Pues espero que nazca ya...está muy inquieto-digo tocándome la tripa.
-Uhm...-dice Perrie mirando a las demás y luego a mí.
-¿Qué?¿Qué tiene de malo?-pregunto preocupada.
-Nada,nada,cielo...es que...-dice ella.
Y justo cuando me voy a levantar,un líquido sale desde dentro de mi tripa.Miro abajo y noto como si me hubiese hecho pis encima.
-Oh-oh-dice Eli mirando el líquido.
-Creo que estás...-murmura Perrie.
-¿A punto de dar a luz?-pregunto-Sí,creo que sí.
-¡Hay que llevarte al hospital!-exclama Silvia.
-¡NIALL!-Grito mientras Silvia y Dan me ayudan a caminar.
Él viene corriendo con una lata de cerveza sin abrir en la mano.
-¿QUÉ?¿QUÉ PASA?-Grita.
Me mira y yo le hago señas como queriendo decir,"Ya va a nacer".Cuando lo comprende,tira la lata y aparta a Silvia y me agarra,ayudándome.
-Vale,tú respira,tranquila,te voy a llevar corriendo al hospital-dice nervioso.
-Yo estoy tranquila,el que me preocupa eres tú-digo medio riendo.
-¡VAMOS DE CAMINO AL HOSPITAL!-Gritan Silvia y Harry y los demás apoyan la idea.
-¡DE ACUERDO!-Exclama Niall metiéndome de copiloto.
Me cierra la puerta y corre hacia su asiento.
-Niall-digo antes de que encienda el motor.
-Cariño,luego me cuentas lo que quieras,pero es que estás a punto de dar a luz,no quiero que el niño nazca en mi coche-dice nervioso.
Le agarro las mejillas y le doy un beso.
-Niall,¡cálmate! Nuestro hijo no va a nacer en este coche más que nada porque acabo de romper aguas y probablemente falten horas y horas para que dilate lo suficiente como para que quepa un bebé por ahí.Así que conduce tranquilo,¿vale?
Me mira a los ojos y se tranquiliza.
Suspira.
-Uf...vale-me mira-¡Vamos a ser padres!
Sonreímos.
-¡Sí!¡Ahora,llévame al hospital!-digo.
Niall a pesar de estar más controlado,se le notan los nervios.Es normal,no puedo hacer nada contra eso.Yo también estoy bastante nerviosa a medida que llegamos al hospital.Y asustada.
Cuando llegamos,un médico me pone en una silla de ruedas antes de entrar y cuando pasamos,me asignan una habitación.Me pongo una especie de bata verde y me recuesto en la cama.También me pinchan en la mano y me lo colocan con un adhesivo.
-Bueno,bueno.Parece que el pequeño Luke quiere salir-dice mi pediatra.
-Ya era hora,¿no?-digo.
-Sí,la verdad es que sí.¿Emocionados?-pregunta mirando a Niall y a mí.
Asentimos sonriendo.
-¿Y qué tal está el padre?¿Muy asustado?
-Mucho-contesta.
El pediatra ríe.
-Bueno,pues ahora voy a revisar cómo va el bebé,¿de acuerdo?-dice.
Asentimos.
Después de un rato,nos mira.
-Pues va perfectamente-dice sonriendo.
-Genial-suspiramos.
-¿Y qué tal las contracciones?-pregunta.
-Más seguidas y dolorosas a medida que el tiempo pasa-digo haciendo una mueca.
-Bueno,eso es normal.Ahora vendrá el anestesista a ponerte la epidural,¿de acuerdo?
Asiento.
Después de varias horas de dolor e impaciencia,llega mi matrona a inspeccionar la dilatación.
-Bueno,bueno,hermosura.¿Estás lista para que nazca tu bebé? La dilatación es de 10 cm,así que es lo suficientemente grande-dice.
Miro a Niall asustada.
-Sí,estoy lista-digo.
Me ponen un gorro del mismo color que mi bata y Niall también se viste como yo.Entonces, vuelve la matrona preparada para el parto.
Niall me pasa su brazo por mis hombros y me da la otra mano.La aprieto y me besa.
-Todo va a estar bien,tú puedes con ello.Podemos con ello.Trae a Luke al mundo-murmura.
Sonrío.
-Está bien,hermosura.Cuando yo te diga que empujes,tú hazlo con la mayor fuerza sobrehumana que puedas.Necesitamos traer a este precioso bebé al mundo-dice la matrona.
Asiento.
-¿Preparada?-dice-¡Empuja!
Y empujo con todas mis fueras,hasta no poder más.La matrona y todos en la sala me animan a que lo haga con más fuerza y eso intento.Hay una enfermera quitándome el sudor de la frente con una esponja.
-De acuerdo,para-dice la matrona.
Unos segundos más tarde,me vuelve a decir que empuje.
Y lo hago y lo sigo haciendo en lo que me parece una eternidad.Hasta que oigo un fuerte lloriqueo y paro de empujar.Miro hacia abajo y veo a mi precioso bebé,lleno de sangre y líquido blanco,lloriqueando y moviendo sus pequeños bracitos y piececitos.
-¡AJÁ,YA HA VENIDO AL MUNDO!-Dice contenta la matrona.
Las enfermeras miran a mi bebé con ternura.
-Papá,¿quieres hacer los honores de cortar el cordón?-dice la matrona.
Niall asiente aún en shock,pero en cuanto ve más de cerca a Luke y corta el cordón,sonríe y veo cómo lágrimas de felicidad caen sobre su rostro.
-Bueno,vamos a limpiarlo y enseguida te lo traemos,mamá-dice la matrona.
Asiento.
Niall se aproxima a mí y me besa repetidas veces mientras me limpian la sangre y cortan la hemorragia.Una vez que terminan,traen a Luke,todo limpito,envuelto en una manta azul.
Me lo dan y lo agarro como si de eso dependiera mi vida.Miro su pequeña carita y lo acaricio.Tiene unos grandes y preciosos ojos azules y la misma nariz que Niall.Pero tiene mis labios y la forma de mis ojos.
-Es hermoso...se parece a ti-digo.
-Se parece a los dos-dice Niall acariciándonos.
Me besa con ternura y seguimos contemplando a Luke.
Él ya se ha quedado dormidito en mis brazos y es adorable.Todas las enfermeras nos han dejado a solas y comprendo y asumo que es nuestro primer momento en familia.
Niall se sube a la cama a nuestro lado,sin molestarme,ya que aún estaba un poco adolorida.
-Es nuestro primer momento en familia-murmuro sonriendo.
Sonríe y besa mi mejilla y la cabecita llena de pequeños pelos oscuros de Luke.
-Sí...es el primero de muchos-dice.
-¿Te refieres a momentos...o a hijos?-pregunto enarcando una ceja.
-A las dos cosas-dice sonriendo.
Luke se remueve en mis brazos y poco a poco va abriendo sus ojitos.
Nos mira y puedo ver los mismos ojos de Niall.Luke abre su pequeña boquita y empieza a hacer burbujas de saliva.
-Es tan mono que no puedo creerlo-murmuro acariciándolo.
-Lo sé...-dice Niall.
Me mira y sus ojos se empiezan a cristalizar.
-Oh...va a llorar-digo.
Y efectivamente,empieza a llorar.
-¿Tendrá hambre?-pregunta.
La matrona entra y contesta a la pregunta de Niall.
-Sí,será mejor que le des su primera comida-dice ella sonriendo.
-De acuerdo-digo emocionada.
Una vez que termina,vuelve a quedarse dormidito.
-Se parece mucho a ti,Niall.Comer y dormir es su estilo de vida-murmuro sonriendo una vez que la matrona se ha ido.
Ríe.
-Somos tal para cual...-murmura.
Tocan a la puerta.
-¡Tock,tock!¡Queremos ver a mi ahijado!-Silvia entra de repente.
-Pasad-digo sonriendo.
Harry,Silvia y Alex entran.Silvia,nada más ver a Luke empieza a llorar.
-Es tan bonito...-murmura.
-Wow...mi sobrino es precioso-dice Harry intentando no despertar a Alex,que esta recostado sobre su hombro.
-Mañana vienen todos.Es que una vez que han descubierto que está todo bien,se han ido a casa a acostar a los niños.Nosotros nos hemos quedado porque...bueno,es mi ahijado,necesitaba conocerlo hoy o no dormiría-dice Silvia.
-De acuerdo.Mejor que vayáis a dormir vosotros también,así acostáis a Alex y dormís un poco-dice Niall.
Asiento.
-De acuerdo,papás nuevos-dice Harry.
Nos saludan y se van.
Le doy un pequeño beso en la cabeza y otro en la mejilla a Luke y Niall se lo lleva a su cuna.Luego de darle besos a él también,se acuesta a mi lado.
-Mañana va a ser un día loco,¿eh?-dice acariciándome.
-Bueno,como lo fue el día de nuestra boda-digo sonriendo-Y resultó también ser uno de los mejores de nuestras vidas.
-Tienes razón,mami.
-Buenas noches,papi.
-Te quiero-murmura besándome.
-Te quiero-respondo.


***
¡¡HEEEEEEEEEEEEEEEELOU!!
¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAY QUE SE HA ACABADO LA NOVELAAAAAAAAAAA!!
(ES LA PRIMERA NOVELA QUE TERMINO,¡¡OLEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!)
¿Os ha gustado? :D
¡¡MUCHÍSIMAS GRACIAS POR LEER Y POR TODOS VUESTROS MARAVILLOSOS COMENTARIOS!!
¡¡ESTAD ATENTOS A UNA PRÓXIMA NOVELA QUE TENGO EN MENTE TAMBIÉN SOBRE NIALL!!
¡¡BESAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAZOS!!
-Marti.